Renta básica

Con la crisis económica iniciada en 2008, el Estado social y sus prestaciones están sufriendo un ataque que pone en peligro el modelo de bienestar construido  en Europa tras la II Guerra Mundial. La pobreza y el desempleo aumentan mientras se limitan derechos laborales, se reducen los salarios y se recorta el gasto social. Hoy el trabajo, entendido exclusivamente como empleo asalariado, ha dejado de ser la forma exclusiva de integración social sobre la que se basaba el entramado de prestaciones de ese Estado social.

Es en este contexto donde cobra cada vez más importancia la propuesta de la Renta Básica de Ciudadanía, consistente en un ingreso incondicionado y universal, pagado por la comunidad política a todos sus miembros, con independencia de su situación laboral u otras fuentes de ingresos e integrado en un sistema tributario progresivo.

El derecho a la Renta Básica, frente a otras alternativas asistencialistas, representa una concepción de la ciudadanía que busca superar las situaciones de subordinación social en los ámbitos públicos o privados (ya sea al Estado o al patrón, pero también al marido) derivadas de la dependencia económica y de la incapacidad de tener garantizada la existencia material Así, la Renta Básica de Ciudadanía, que sería una medida conveniente en situaciones de bonanza económica, se vuelve más necesaria en situaciones de crisis como la actual, al favorecer principalmente a los sectores más vulnerables, ya que mitigaría de forma importante la pobreza, permitiría afrontar con mayor seguridad las situaciones prolongadas de desempleo, favorecería el autoempleo y la economía social e incrementaría el poder de negociación, tanto individual como colectivo, de los trabajadores.

Conscientes de la relevancia de esta propuesta para la renovación del discurso de la izquierda, el Observatorio de la Renta Básica de Attac Madrid y la asamblea local de Izquierda Unida de Las Rozas, convocan una mesa redonda el próximo día 25 de octubre, a las 19 horas en el Centro de Servicios Sociales de Las Rozas (c/Comunidad de la Rioja 2) para debatir sobre los fundamentos de un ingreso ciudadano universal, la realidad del empleo en el contexto de la crisis y la viabilidad económica y financiera de esta propuesta emancipatoria.

http://www.iulasrozas.org/index.php?option=com_content&task=view&id=356&Itemid=35

No me gustas, Gaspar

No me gustas porque no me gusta tu actitud. No me gusta tu actitud porque no entiendo que en Euskadi hayas podido apoyar esto:

Después me cuentas cómo podemos con eso denunciar desde la izquierda el descreimiento de la política por parte de la ciudadanía, cómo podemos hacerle creer que nosotros sí la representamos, que no pertenecemos a esa “clase política”. Me dices, si te apatece, cómo nos vamos a mezclar con es pueblo descontento cuando se manifieste, cómo rompemos todos los estigmas y vendemos la marca de lo diferente.

Ahora soy yo la que te lo cuento. Si desde nuestro seno no denunciamos este tipo de actitudes mafiosas que ensombrecen la muy noble política, serán otros quienes lo hagan. A golpe de deslegitimación y de urna. No seremos transformación, seremos más de lo mismo.

La clase política no existe

Me ha llamado mucho la atención el artículo que Toni Garrido ha escrito en el periódico del 15M del mes de Octubre. Bajo el título “La clase política no es una mierda” redunda en la idea de la existencia de esa clase política. No es una mierda porque “las mierdas flotan y la clase política se hunde”, asegura el autor.

No, Toni. La clase política no es una mierda porque la clase política no existe. Existe la clase poderosa y dentro de ella hay políticos. La clase poderosa, la que ostenta ilegítimamente el poder, la que lo ejerce con autoridad y la que desprecia al semejante cuando no lo tiene. Después hay personas militantes en distintas organizaciones que intentan cambiar esas reglas de juego. Ya sabes, los de arriba  y sus esbirros  y los de abajo.

Los de arriba. Ese entramado de poderes que se mezclan y entremezclan y que ponen en jaque día sí y día también el Estado de Derecho. Poder político y poder judicial serviles de un poder económico cada día más fuerte. Vasallos de los fuertes y azote de los débiles. Personas que en política no dudan en someterse al mandato de sus amos consiguiendo después pingües beneficios. Salarios millonarios cuando dejan su función pública, importantes cargos en empresas privadas o entramados de corrupción, cohecho, prevaricación, Gürtel, Malaya, etc… Todos ellos son los de arriba. No sólo los que tienen una función pública. También los de la empresa privada que promueven, premian y amparan estas actitudes. Todos, tanto los que seducen como los que se dejan seducir por el poder económico forman esa clase poderosa.

Sus esbirros están en todos los sitios. Los tenemos en el trabajo. Serviles trabajadores que doblan las rodillas y bajan la cabeza ante la voz del amo. Mandos medios, intermedios, altos. Mandos, al fin y al cabo. Los tenemos en política, generalmente en los dos grandes partidos. Pero también en los pequeños. Algunas veces eligen ser cabeza de ratón para escalar puestos. Cuanto antes mejor. Deprisa. Arriba. A sueldo.

Después están los de abajo. La clase con poder soberano, secuestrada, maniatada, amordazada. Azote de los abusos de poder, contestataria y rebelde. Los que intentan cambiar el mundo desde todos los ámbitos. Luchando en la calle y en las instituciones. Si, Toni, si, también en las instituciones. No son clase política, aunque ejerzan un papel institucional. Son ciudadanía comprometida que desde ese rol que desempeñan no dudan en hacer una huelga de hambre para que no desahucien a 200 vecinos, ponerse al frente de una mani, o ir a Gaza con ayuda humanitaria. Son políticos sí, pero son de los nuestros porque están con nosotros, los de abajo.

Son vanguardia, son mineros

Cuando me enteré por las redes sociales que se estaba preparando una marcha nocturna por las calles de León pensé que esta vez los mineros querían despertarnos la fibra sensible, hacer algo reivindicativo, emotivo y novedoso. No me equivoqué. Desfilaron por la señorial León con su “funda” de trabajo y sus lámparas encendidas. Toda una demostración de que cualquier forma reivindicativa es válida y buena.

Tan pronto levantan barricadas, cortan carreteras, lanzan cohetes en tubos de pvc o tiran todo tipo de objetos desde tirachinas caseros, como despiertan los sentimientos más entrañables y emotivos. Lo que está claro es que son carismáticos en sus reivindicaciones y vanguardia del movimiento obrero. En 15 días han conseguido captar la atención por su forma de lucha organizada, su solidaridad y su orgullo de profesión y clase. Su dignidad obrera.

No es la primera vez que lo hacen. Hace ahora 20 años consiguieron también que todas las miradas se posaran en ellos con la Marcha Negra. Recuerdo que en la Facultad colgué un mural a la salida de la cafería y todos los días iba poniendo recortes de prensa. Al principio me daban artículos para que fuese yo quien los colgase, después se convirtió en un mural colectivo donde la gente iba poniendo lo que se encontraba. Al final se hizo una convocatoria en todas las Universidades madrileñas para salir a recibirlos en Moncloa y acompañarlos en el último trayecto hasta Industria.  En aquella época no había internet, pero la noticia corrió como la pólvora que disparan. En el 92 todos nos sentimos mineros. En el 2012 y en la misma época revivimos el sentimiento.

Creo recordar, y de lo contrario que me corrijan, que la Marcha Negra fue la primera acción reivindicativa de ese calado. Era la primera vez que a modo de protesta una legión recorría a pie 400 km para reclamar la viabilidad de su puesto de trabajo. No sé si la Marcha Nocturna ha sido o no novedosa. Es la primera vez que veo desfilar en la oscuridad de la noche miles de personas con sus cascos con linternas. Una manifestación a oscuras, como ellos trabajan. Una manifestación simbólica bajo el lema “Luz para el Carbón” hecha el 12 de junio del 2012.

El dos parece su número porque van a pares, porque tienen solidaridad de clase, porque nunca se sienten solos, porque dentro de la mina saben que no son nada sin el compañero al lado. En el 62 hicieron historia, en el 92 la volvieron a hacer y en el 2012 estoy segura que la lección de dignidad que nos vuelven a dar tendrá tan buenos frutos como las anteriores.  Tienen las cosas claras, están organizados y van a por todas.

El vídeo de la marcha de ayer, 12 del 6 de 1012 lo puedes ver pinchando aquí.

Cuenta solidaria con la minería

Quienes no conocían cómo se las gastan los mineros y sus familias en los conflictos laborales estos días no dan crédito a la guerrilla  y barricadas que se hacen en las cuencas. Es mucha la admiración que está despertando esta gente que se gana la vida a más de 300 metros de profundidad. Su lucha la hemos hecho nuestra.

Pero todas las personas sabemos que un día de huelga significa un día de jornal. Una huelga indefinida significa dejar de cobrar el salario indefinidamente. Y una huelga indefinida es insostenible en el tiempo a no ser que demostremos nuestra solidaridad.

Se ha abierto una cuenta para recaudar fondos y destinar el dinero a todas esas personas que están luchando por su futuro laboral y el futuro de sus comarcas, pero sobro todo y ante todo, a los mineros que llevan más de dos semanas encerrados en tres minas distintas. Dos en Asturias y una en El Bierzo.

Es importante mostrar nuestra solidaridad. Es importante demostrar nuestro apoyo a su lucha no sólo desde las redes sociales, también destinando el dinero de las cañas de este fin de semana a una causa justa. Este es el número de cuenta y cuando hagas el ingreso recuerda ¡Viva la lucha de clases, viva la solidaridad obrera!

Matavenero: una ecoaldea en un municipio minero

Matavenero es una ecoaldea que se asienta en El Bierzo. Sus habitantes viven de la agricultura, la ganadería y la artesanía. Se rige por los principios asambleario y de autogestión, las decisiones se toman por consenso y además, Matavenero, es un pueblo okupado (con k).

Es una ecoaldea hecha con materiales reciclados, en la que se prohibe el uso de motores y que funciona con energías alternativas. Las únicas casas en pie que se conservan en buen estado de la antigua población son lugares comunes: la escuela, la taberna, la tienda, el comeder común y la sala donde se celebran las asambleas. Matavenero no tiene agua corriente, ni WC, ni electricidad en sus casas. Viven en perfecta armonía con el medio que les rodea porque son parte del mismo y se integran. Es un icono a nivel internacional de la cultura ecológica y alternativa.

Una comunidad de hippies-comeflores que han buscado vidas alternativas a las que nos ofrece la sociedad de consumo y capitalista. Unos radicales ecologistas, conformistas eso sí, pero radicales.

Hasta aquí todo bien.

Lo que ya no sentará tan bien a algunos y algunas es que esta ecoaldea, símbolo del ecologismo y respeto al Medio Ambiente, se asienta en uno de los municipios mineros más importantes de El Bierzo. Nunca ha habido el más mínimo problema. Más bien todo lo contrario. Los  habitantes viven en paz y armonía unos con otros porque sus relaciones se basan en el respeto. Ni los hippies se meten con el modo de vida del resto, ni el resto nos metemos con el modo de vida de los hippies. Nos respetamos y procuramos entendernos. Allí somos así.

En El Bierzo, tierra de transición y de paso, aceptamos al extraño sin intentar cambiarlo, sin cuestionarlo, sin uniformizarlo porque esa es la base de la tolerancia. Esto puede que suene hueco, teórico, pero dejaría de serlo si contase que en una pequeña población de apenas 10.000 habitantes viven en armonía más de 40 nacionalidades distintas, o que existen pueblos donde el idioma más hablado es el portugués porque predomina la cultura “caboberciana”.

Algunas veces deberíamos abandonar nuestros gabinetes de expertos y darnos una vuelta por ahí fuera. Los pueblos buscan su armonía y tienen el derecho a autodeterminarse por sí mismos sin necesidad de cátedras que vengan de las grandes ciudades. Las diferencias solo existen cuando nos esforzamos en encontrarlas.

La praxis en mucho más sencilla.

PD: No comulgo con el modelo de ecologismo de Matavenero. Entiendo que el ecologismo debe ser anticapiista o no será porque es el modo de producción el que se está cargando el Medio Ambiente.

Desmintiendo falsedades. Señalando oportunismos

Para las personas que tenemos que ver con una cuenca minera, que nos movemos por internet y que simpatizamos con el 15M, no pasó desapercibido un comunicado que la Asamblea de Medio Ambiente de la Acampada de Sol sacó el día previo a la manifestación que los mineros iban a realizan en Madrid en defensa de su futuro y de su tierra.

El comunicado es oportunista, anima a la desmovilización e invita a ver con recelo el conflicto laboral minero. Conflicto que se está tomando como modelo de lucha del movimiento obrero organizado.

Digo todo esto porque todos conocemos el impacto que sobre el Medio Ambiente tiene la industria del papel. Ante la crisis del sector de la prensa escrita a nadie se le ha ocurrido sacar un comunicado diciendo que apoyan las huelgas ante los EREs pero …. que no hay que olvidarse de que es una actividad contaminante. A nadie se le ha ocurrido y nadie lo ha hecho, exigir como exigen, que cierren los periódicos y se reubique a los y las periodistas de cajeras en el metro, por poner un ejemplo de reconversión. Con la industria del carbón si lo han hecho. Deberían explicarnos por qué, de lo contrario entenderé, y entenderemos, que quieren restar simpatías a un movimiento obrero organizado y desviar la atención hacia cuestiones que nada tienen que ver con un conflicto laboral.

El comunidado es falso, desconoce la realidad minera y energética de este país, además de estar hecho desde la superioridad y soberbia intelectual que raya con el despotismo.

La extracción del carbón, a día de hoy, no contamina más que cualquier actividad fabril. Lo que contamina es la quema de carbón por las centrales eléctricas que curiosamente se asientan, por cuestiones logísticas, en las propias cuencas o en las proximidades de las mismas.

Los ilustres ambientólogos del comunicado deberían saber que, a esas centrales térmicas, entra en su mayor parte carbón de importación, traído de países donde no existe una política de salud laboral y medioambiental como la existente en nuestro país y donde los mineros ejercen su trabajo en unas míseras condiciones laborales. Además, ese carbón es mucho más contaminante porque, como he dicho, en su extracción no están garantizadas las medidas de cuidado del medioambiente que sí deben garantizarse en España. Por si venir con más residuos tóxicos fuera poco, ese carbón tiene menos poder calórico, por lo que para producir la misma energía que con el nacional, las térmicas necesitan quemar bastante más y producir más “humos”.

Esos ecologistas de salón no piden que se cierren las térmicas en su comunicado, piden que se chapen las minas españolas. Listos son un rato y la realidad la conocen como nadie.

Mención a parte merece la extracción “a cielo abierto”, es decir la que se hace a ras de tierra, por su impacto medioambiental pero al contrario de lo que dicen los ilustres ilustrados son minoritarias.

Ni una palabra a la liberalización del sector energético que ha permitido la entrada masiva de carbón de importación, mucho más barato,  en detrimento del carbón nacional cuya extracción es más costosa. Nunca cobrará lo mismo un minero peruano, chino o polaco, que un reivindicativo y organizado minero de Asturias, León o Teruel.

Ni una palabra a la nacionalización del carbón como sector estratégico. Eso sí, mete en el mismo saco a empresarios, políticos (todos sin excepción) y sindicatos de clase asegurando, en un discurso que no se diferencia un ápice del fascismo puro, que todos viven de la subvención . Además, desconocen el movimiento obrero para el que exigen soluciones, su historia, sus huelgas y sus luchas. No saben, o no quieren que se sepa, que quien lucha ahora son los herederos y las herederas de los que hicieron historia en el 62.

Hablar como hablan del papel de la mujer en las cuencas mineras es ser un desmemoriado machista con traje verde de progre. En El Bierzo, históricamente la mujer era la que se encargaba de la agricultura y ganadería doméstica, complementando con ello, la economía familiar. Según una profesora que tuve de Historia de las Instituciones los únicos indicios que se conocen en Europa de sociedad matriarcal se sitúan precisamente en esa tierra. Quien conozca a una mujer berciana puede comprobar por si misma que ni admitimos, ni toleramos un papel secundario a la sombra del marido. Quien conozca nuestra historia sabrá el papel fundamental que jugaron las mujeres en las huelgas del 62 y quien conozca las cuencas sabrá que las mujeres, antes del proceso de industrialización minero, se empleaban en trabajos del exterior de la mina.  El problema de la mujer en una cuenca minera es el mismo problema que tiene toda mujer en el mundo rural. El problema no radica en el carbón, está en las marcadas diferencias entre el mundo rural y el urbano que profundiza en la masculinización de la sociedad.

Para acabar, los hijos y las hijas de las cuencas mineras, como cualquiera de la clase obrera, sabemos que nunca tendremos las mismas alternativas que la hija de Botín y por eso nuestros padres, como insistieron los míos, nos animan a estudiar para buscar con ello la movilidad social. “Estudia hija, me aconsejó siempre mi madre, que una mujer en el mundo rural tiene pocas salidas”. Prometo que jamás me dijo ¿para qué vas a estudiar si no tenemos hospital?