Caso Egunkaria: censura, criminalización y tortura

Ese es el análisis que hago de la sentencia que se ha conocido hoy sobre el caso Egunkaria. Basta leer algunos extractos de la sentencia, que se recogen en la red,  para darse cuenta de ello. La sentencia no dice nada nuevo para aquellas que siempre hemos denunciado que contra ETA no vale todo.

Censura.

El diario Público destaca: “De entre las diversas formas y modos de injerencia en la libertad de prensa, el cierre supone la mayor restricción, la suspensión o cancelación radical de todos los derechos relacionados con la emisión y recepción de información y opinión, de manera sistemática, afectando masivamente a derechos e intereses de múltiples personas -editores, profesionales de lainformación, escritores de prensa, colaboradores, suscriptores, lectoreshabituales y esporádicos- y de la propia sociedad

(Aunque este párrafo merece un análisis en sí por cómo representa el auto la libertad de prensa que queda reducida a una mera lesión de los intereses de mercado.)

El País va más allá y recoge que la decisión del juez del Olmo de cerrar el diario es “de difícil encaje en nuestro ordenamiento”.

Continúa este mismo medio con otra parte de la sentencia que dice lo siguiente:  “La suspensión provisional no tiene cobertura constitucional directa pues sólo se regula el secuestro como injerencia de los poderes públicos en la actividad de publicaciones y otros medios de información, medida que exige una resolución judicial motivada protegiendo así los derechos relacionados con la libertad de expresión e información y prohíbe todo tipo de censura previa”.

(Recordemos que el juez del Olmo fue quien “secuestró” aquel famoso número de la Revista El jueves)

Criminalización: El diario El País recoge el siguiente párrafo de la sentencia referida al juez del Olmo:

La estrecha y errónea visión sergún la cual todo lo que tenga que ver con el euskera y la cultura en esa lengua tiene que estar fomentado y/o controlado por ETA conduce a una errónea valoración de datos y hechos y a la inconsistencia de la imputación.”

Y a la acusación en la sentencia les dice:

“Primero se ha decidido cuál es la conclusión de la que se predica sin base que es indiscutible y luego se buscan las señales, vestigios e indicios y por último se rechaza cualquier sentido de estos que no apoye la conclusión”.

Tortura: Hugo nos alerta de algo sobre lo que Público pasa de puntillas:

“Por último, en la valoración de las declaraciones de los procesados tiene especial relevancia que las denuncias de estos sobre malos tratos y torturas sufridos durante la detención incomunicada –que fueron relatadas con detalle en la vista oral y antes ante el instructor y objeto de denuncia en los tribunales- son compatibles con lo expuesto en los informes médico-forenses emitidos tras ser reconocidos en el centro de detención, si bien el Tribunal no puede llegar a conclusiones jurídico penalmente relevantes sobre el particular salvo constatar que no hubo un control judicial suficiente y eficiente de las condiciones de la incomunicación”.

Basándose en estos datos de la sentencia sería del todo lógico en un país democrático que el Estado actuase contra el juez del Olmo y contra la acusación por atentar claramente contra nuestro estado de derecho.

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5 Respuestas a “Caso Egunkaria: censura, criminalización y tortura

  1. Pues aunque parezca una broma de mal gusto, la asociación Dignidad y Justicia, según la agencia de noticias EFE, ha declarado que, de la posible indemnización de sesenta millones de euros que tal vez el estado tenga que afrontar para pagar los daños materiales del cierre de Egunkaria, buena parte irá a parar a financiar al entorno de ETA.
    Bueno, lo que realmente es una broma de mal gusto es que la asociación Dignidad y Justicia exista, sin más.

  2. Pero el daño ya está hecho: se ha coartado la libertad de expresión de un medio de comunicación social.

    ¿Cómo se resarce?

    Salud

  3. Pingback: Pacheco no tenía razón. Se quedó corto « Fuerte San Cristóbal

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